la leyenda de Eluk y Melik
Al ver Melik que sus hijos y los
de Eluk crecían y poblaban el mundo quiso juntarlos y hacerlos una sola raza,
hermosa y poderosa, que juntos se pasearán y se enseñorearan en los espesos
bosques y las altas montañas, que domaran las selvas y que navegarán por todos
los mares, a Eluk le gusto la idea de enseñorear a sus hijos, pero no la de mezclarlos
con la débil raza blanca así que tramó un plan, gracias al cual sus hijos esclavizarían
a los hijos de Melik y se adueñarían de la creación, primero haría caer una
enfermedad sobre la raza blanca, para debilitar su número, y después influiría
en sus hijos el espíritu guerrero para que conquistarán los pueblos blancos.
La enfermedad creada por Eluk era
en extremo cruel, comenzaba por un frio que se metía por cada poro de la piel y
acarreaba grandes temblores corpóreos, a la vez que arrancaba del cuerpo la luz
de Melik lo cual dejaba sin esperanzas, ilusiones ni aspiraciones a quien la contraía,
finalmente el enfermo moría congelado y siempre con esa mirada triste y
profunda, por lo que se le conoció entre los pueblos blancos como la enfermedad
del frio desamparo.
El frio desamparo asolaba los
templados bosques del norte y las cálidas selvas del sur, al este y al oeste,
enfermaba lo mismo a los pueblos blancos como a los pueblos negros, Eluk había
olvidado que la luz de Melik habitaba en ambas razas, por lo que la enfermedad
no respetaba a sus hijos, jamás se le ocurrió hacer una cura, la solución
planeada constaba en que sus hijos guerreros eliminarán a los blancos enfermos
depurando los pueblos, con lo que desaparecería la enfermedad del mundo, ante
la nueva situación se encontró ante la decisión de si insuflar el espíritu
guerrero a sus hijos y que depurarán ambas razas, o esperar a que la enfermedad
menguara por sí misma, con grave riesgo de perder ambas razas, así que en medio
de aquella noche que era el mundo, entre las fogatas de la raza negra se bailó
por vez primera aquella danza de guerra, y se bebió por vez primera el ixquel,
brebaje compuesto del jugo de tubérculos venenosos y de miel, fue así como los
pueblos negros se hicieron la guerra unos contra otros y no pensaron en atacar y conquistar a
los pueblos blancos, en sus cruentas batallas incendiaron selvas, talaron
bosques, sus gritos de guerra, hambre y enfermedad se elevaban a las alturas y
se unían a los ruegos de la raza blanca, Eluk al ver tal caos, al ver tanta
miseria en la que se habían convertido le propuso a su hermano destruir a las
razas y forjarlas una vez más, pero esta vez mas fuertes , hermosas y sabias, a
Melik no le pareció la idea, y propuso mejorar la situación de sus criaturas,
para esto el subiría más allá del límite de los cielos y guiaría con su luz el
paso del mundo, también enseñaría a todos los pueblos el secreto del cultivo de
las tierras, la fundición del hierro y los secretos de la navegación, fue así,
durante el primer día del mundo en que los pueblos blancos fundieron hierro y
comenzaron a cultivar las tierras, y la luz de Melik iluminaba diariamente sus
vidas y poco a poco con grandes penurias menguaron la enfermedad, por su parte
los pueblos negros recibieron con agrado el primer día y a su vez comenzaron a
cultivar tierras y a navegar por los mares, la fundición del hierro tardo un
poco más, debido a su espíritu belicoso, Melik creyó prudente esperar para
revelarles estos secretos, el frio desamparo también fue menguado en los
pueblos negros y ambas razas cantaban y agradecían a Melik la misericordia y
generosidad con que los había honrado , Eluk que veía todo eso con desagrado,
al escuchar las alabanzas dirigidas a su hermano se sintió celoso, y durante
las fiestas de las primeras cosechas subió mas allá de los límites del cielo
cubriendo dos sextas partes del mismo, su enojo se veía reflejado en las
inmensas manchas grises, blancas y
naranjas que se veían surcar su inmensa mole, y mientras los humanos
festejaban, y Melik se embriagaba con la felicidad que le proporcionaban,
lentamente Eluk se acercaba con una oscura intención, devorarlo ...
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